martes, 25 de noviembre de 2008

Catena Aurea




La Naturaleza, qué término tan hermoso y tan amplio y, al mismo tiempo, tan interpretado, manipulado y utilizado al gusto de cada cual, por no decir, tan olvidado. En esta era de modernidad, donde todo lo que no sea técnico o suene a técnica útil y específica, es denostado, ignorado y degradado, nos olvidamos que no hay mejor técnica que la propia naturaleza, que opera en sus hornos, gestiona sus producciones y entrega generosamente lo que produce; que nuestro propio cuerpo funciona de forma admirable, sin intervención externa, alterado sólo en su accionar por influencias nefastas de toda índole que gustosamente le proporcionamos, física y mentalmente.


No está de más recordarla de vez en cuando, antes de que se convierta en un reportaje virtual o que algunos sólo sepan lo que es consultando la wikipedia.

Coloco a continuación un breve extracto de un tratado titulado CATENA AUREA HOMERI, del que no conozco exista traducción alguna al castellano. En concreto, habla de lo que es la Naturaleza y de lo que debe entenderse por la misma. Es cierto que en casi todos los tratados de esta hermosa Filosofía Hermética se hace mención a la Naturaleza y sobre ella y su distinción ya existe una entrada en este mismo blog que puedes consultar AQUÍ. ( Si alguien conoce, posee o sabe de una traducción completa, le estaríamos infinitamente agradecidos si nos lo comunicase).


PRIMERA PARTE
De la generación de todas las cosas naturales

CAPÍTULO I
Lo que es la Naturaleza



La Naturaleza es la masa de todos los seres que componen este mundo visible, y el principio distinguido de Dios, que lo emanó y lo anima.

Del origen de la Naturaleza o de qué nacen todas las cosas naturales.

Dios ha creado la Naturaleza de la nada por la virtud de su Verbo eterno. Él lo quiso y el Verbo engendró un vapor, una niebla o un humo inmenso, e imprimió allí su virtud, es decir, un espíritu lleno de fuerza y de poder. Este vapor se condensa en un agua que los Filósofos han llamado universal y caótica, o simplemente caos, es de esta agua de la que el universo ha sido formado, es ella la que ha sido, la que aún es y la que será siempre, la materia primera de todas las cosas naturales.

La generación del mundo por el Verbo no es, sin duda, menos incompresible que la propia generación de este Verbo Divino; pero nos es suficiente saber, por la inteligencia de la Naturaleza, que todo lo que existe no era al comienzo más que un vapor animado por su espíritu, y que este vapor se hizo palpable en forma de agua.

No habrá problema en concebir que el mundo ha sido formado de un vapor que se ha condensado en agua, si se considera no sólo que el agua se transforma en vapor y el vapor en agua, sino que todos los cuerpos se transforman en vapor y en agua en sus disoluciones, como demostraremos en la segunda parte de esa obra.

Es fácil observar que el agua se vuelve vapor, lo vemos claramente en verano, cuando el sol calienta las aguas de los lagos, de los ríos, de las fuentes etc., elevándose vapores que se dispersan en el aire.

Un campesino ve en su hogar, cuando hace hervir agua en una marmita, que el agua se vuelve vapor humeante y si él quiere, puede, por la ebullición, reducir y cambiar toda su agua en vapor.

Vemos también que los vapores se vuelven agua: cuando las nieblas se espesan en nubes, estas nubes se resuelven en lluvia o nieve, y vuelven a su origen.

El campesino no ignora esto, y lo padece a su pesar, cuando se ve obligado a trabajar bajo grandes calores, todo su cuerpo transpira, y este vapor que sale se transforma en agua, que chorrea por su espalda y que, comúnmente, llamamos sudor.

Todos los destiladores ven también que los líquidos se elevan en forma de vapor en el capitel de su alambique, y se condesa y resbala por el pico, gota a gota o en regueritos.

En fin, lo único que vemos entre el cielo y la tierra es vapor, humo o agua, que empujados por el calor central de la tierra, son empujados y elevados sobre nuestra esfera compuesta de agua y tierra, a la región del aire, y si pudiésemos percibir las sutiles emanaciones o los sutiles vapores de los cielos, veríamos sus influencias, que descienden desde lo alto a lo bajo, se mezclan y se unen con los vapores terrestres que se subliman en lo alto; pero si no podemos verlos a causa de la debilidad de nuestra vista, los debemos concebir por nuestro espíritu, luego se harán palpables mediante la práctica de la química, y sentir que todo lo que llega al microcosmos, llega también al macrocosmos, y que lo que está arriba es como lo que está abajo.

Podemos también considerar como cierto que la primera materia de este gran mundo es el agua caótica o un vapor reducido en agua, y hay dos cosas a considerar en esta agua universal: una visible, que es el agua, y la otra es el espíritu invisible que le es inherente, de manera que se puede decir que esta agua es doble, es decir, dos cosas en una.

El agua sin espíritu estaría sin fuerza, el espíritu sin agua estaría sin acción, porque hace falta necesariamente que haya un cuerpo para operar las cosas corporales y Dios ha querido que sea el agua el medio mediante el cual este espíritu pueda operar todo en todas las cosas, y que a través de ella, el espíritu pueda penetrar, ablandar, formar y destruirlo todo.Así pues, el agua es el sujeto o el paciente, el cuerpo, la habitación y el instrumento, y el espíritu es el agente que opera todo en ella y por ella, el punto seminal y central de todas las cosas naturales.






3 comentarios:

Núria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Núria dijo...

Hola amigo,
Lo primero gracias por invitarme a conocer tu espacio al que quiero darle un repaso como merece, aunque hoy ya lo he hecho, viendo los enlaces en los que me he perdido y me he encontrado... ¡todo un viaje!, pero la recompensa una frases elogiosas en mi blog que me han levantado el ánimo.
Volveré aquí cuando pueda, pues siempre me interesó la jardinería, tanto celeste como terrestre, y entonces espero comentar algo que esté a la altura.
Gracias y saludos cordiales.
Nuria brogger de: http://dmiventana.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Hermoso Blog, buenisimos posts.
te comento que tengo una version española completa de la Aurea catena Homeri, con la introduccion de Mathers al texto de la Catena, con graficos en color desde la vesion de Garstin. Este trabajo fue hecho por unos miembros de la Aurora Dorada (Golden Dawn) aca en Argentina. Lo distribuyen para su estudio y practica a sus miembros en determinado grado.
Es interesante la version por la introduccion de Mathers, el cual menciona que Kirchweger no es su autor, sino que se trataria del mismo autor del Liber Alze. la version de la traduccion al español esta hecha desde la version de Sigmund Bacstrom.
Te dejo mi blog:
www.pleromalvx.blogspot.com

gracias y saludos